Nessie:
Todo sigue igual, es lo que pensé cuando regresé y cogí el avión, hacía unas horas.
Quería voltear la página, y si un simple, “empecemos de cero”, era un comienzo, ese era volver a Magdeburgo.
Recuerdo que el avión surcaba los aires y estaba tensa a lado de la ventanilla, resoplaba todo el tiempo mirando de vez en cuando por el rabillo el cielo, y las nubes blancas.
Bien, ese martirio aéreo sólo era parte de un recuerdo, y ya no estaba por los aires, ahora observaba con detenimiento cada espacio del estudio, trayendo a mi mente evocaciones. Adoraba ver a través de la ventana, curiosamente me encontré con un panorama similar al que vi en el avión, el cielo estaba despejado aunque nada era comparado con aquella vista.
¡Qué locura!_Me decía a mí misma entre pequeñas risas, extrañaba cada rincón de mi casa y ahora por fin podía reconfortarme bajo su techo y entre sus cuatro paredes, que se alzaban como dándome la bienvenida, me era familiar deslizar la yema de los dedos por los libros que descansaban con una capa fina de polvo.
Solía refugiarme en la lectura en mis ratos libres, y me preguntaba ¿por qué no hacerlo ahora?, así que cogí uno y me tumbé boca abajo sobre la alfombra, para echarle unas cuantas hojeadas a grandes rasgos, ya que no me apetecía hacerlo con detenimiento, mis piernas estaban dobladas hacia arriba por las rodillas y balanceaba mis pies descalzos, cuando oí crujir la puerta y una voz un tanto conocida me habló desde aquel umbral.
_ ¿Nessie?
Me alcé de un ágil brinco al verlo, sin importar que el libro volara por los aires, corrí hacia él.
- ¡Tom!
El me miraba expectante, sin mostrar el mínimo de emoción, lo cual me hizo dudar antes de irme encima y abrazarlo, pero era inevitable soltar aquel gritito de gozosa alegría y sin más me colgué de su cuello y lo envolví con mis manos.
-Nessie…_repitió él en un tono bajo, casi como una invocación, le sonreí, ahora la sorprendida era yo
_ te extrañé Tom _dije con la alegría aún zigzagueando mi cuerpo, pero Tom seguía con la mirada perpleja.
- ¿Acaso tu no sientes lo mismo?_me adelanté a preguntar incrédula ante la ausencia de sus palabras.
No sabía qué pensamientos recorrían su mente, porque me molestaba el hecho que no respondiera, al tiempo que un sentimiento de tristeza me dominaba, y me resignaba a esperar un “lo siento, pero yo no”.
-Yo también te extrañe…_dijo al fin
-¿Entonces?_Inquirí angustiada por la respuesta.
-Es que te imaginé de una manera distinta _ continuó él _Te extrañé…pequeña palillo
Sonrió y se le formó una tentadora sonrisa que se extendía en ambas mejillas, seguidamente me tomó una de las manos y me dio una vuelta, mirándome de arriba, abajo.
-¿Me sorprendes sabes?, pregunté con un toque de ironía._él se echó a reír de nuevo.
-¡Pero si ahora te puedo ver de frente y no de perfil!_exclamó sin dejar de reír.
-Vaya, supongo que dejé de ser aquel pequeño chasis.
-Si si, pero ¡Qué chasis!, de primera y ahora luces una carrocería imponente.
Rompí a reír a carcajada limpia por aquel cumplido, si se le podría llamar así, y él me enlazó con fuerza por el talle, inclinándose hacia mí con entusiasmo y me envolvió con sus brazos de nuevo.
La risa aún me temblaba en la garganta al igual que él.
Tom dejó de reír y enmarcó con la palma de sus manos mi rostro.
-Yo deseé volver a verte linda _ susurró, acercando ese rostro al que yo tanto echaba de menos.
-Quizás no más que yo.
-Georg me dijo que estarías dentro de un mes por aquí_ señaló
-Sólo adelanté el viaje, supongo _ rezongué al recordar los motivos por los que estaba de vuelta.
- ¿Estás bien?_inquirió levantando mi barbilla.
- Es evidente que voy a extrañar a mi padre ¿no?
- Tu madre también quiere estar contigo pequeña
- y ¿Tu también?_ pregunté haciendo una mueca que hiciera esconder mi tristeza_ Y no me digas pequeña que no lo soy.
-Bueno señorita digamos que tu madre, tu hermano y tus amigos queremos estar contigo_ me indicó sonriendo de nuevo, y eso hizo que mi semblante cambie a uno más alegre.
-Lo tomaré como un sí_ concluí.
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