Empezar mi día era tan sencillo como dormir, no tenía obligaciones por cumplir, había puesto punto final a mi época escolar con el dichoso baile de fin de curso, del cual prefiero no hablar, y por el momento las puertas de la universidad esperaban un par de meses más._ ¡Ugh!
Por otro lado estaba el gran espacio de tiempo del cual podía disponer a mi antojo, y era una necesidad cubrirlo con alguna actividad, que pudiera mantener mi mente distraída, y acompañar a Georg al estudio era una idea genial, mantener mis pensamientos en el presente y no dar lugar a los recuerdos que pudieran surgir del pasado, porque yo no era una masoquista precisamente.
_Los dejo chicos, ya viene la abuela _dijo mi madre antes de salir, como si fuéramos unos niños que no pueden estar solos en casa_ ¡Los quiero!_ sin más tomó las llaves de su auto y de un golpe cerró la puerta.
Era casi normal verla en ese continuo trajín, no cuestionaba el tiempo que le dedicaba a su trabajo, al fin y al cabo sabía lo mucho que disfrutaba de ello.
_ ¿Es genial no?, vendrá la abuela _le dije a mi hermano mientras desayunaba. _me emociona mucho.
_La abuela y…_ lo miré esperando que terminase_ y la persona de quien te hablé, pero no pienso entrar en detalles, porque es sorpresa_ añadió dejándome con la curiosidad.
Genial, no es que mi hermano guardara la sorpresa, sino la forma en que disfrutaba mi impaciencia, de eso no me quedaba la menor duda, lo hizo siempre.
Al cabo de dos horas el timbre repiqueteó dos veces y corrí precipitadamente con intenciones de abrir, mi sorpresa esperaba detrás de aquella puerta.
No me lo esperaba, mi sonrisa se ensanchó por todo mi rostro al verla allí, parecía una muñequita.
_ ¡Yun Sun! _la abrasé muy fuerte, sentí que ella hacía lo mismo, me abrazaba hasta dejarme sin aire.
_ Nessie…_ me estaba ahogando.
_ Yun Sun…no puedo respirar _le dije con el poco aire que llenaban mis pulmones.
_ ¡Oh, lo siento!_ se disculpó ella y me miró con dulzura arqueando las cejas_ ¿Es acaso que te olvidaste de tu mejor amiga?_ me preguntó simulando indignación.
_tonta_ y reímos de nuevo_ llevaba contando los días para verte.
Adentramos en el interior de la sala de estar, y nos sentamos a hablar, al poco tiempo Georg apareció para hacernos compañía.
_ Oh, ¿te dije que Yun Sun volvería de la lejana China?_ rió él.
_ Seúl _ corrigió ella_ además no me muevo de Alemania hace más de once años.
Era cierto conocí a Yun Sun desde los siete años, en la escuela primaria, de allí fuimos las mejores amigas, siempre inseparables la una con la otra, hasta que me fui a Francia junto a mi padre, pero esa no era excusa para dejar de lado nuestra amistad y ahora al fin juntas de nuevo.
_ Aún me parece mentira que estemos juntas_ le confesé a Yun Sun_ Echaba de menos tus locuras ¿sabes?
_ Y yo tus consejos _me volvió a examinar _ ¡Estás guapísima!
No podía dejar de sonreír, Yun Sun siempre era sincera respecto a sus apreciaciones, ser amiga de una chica como ella era un buen motivo.
Ella siempre había tenido un rostro simpático y agradable, no es alta, más bien menuda, el pelo lo tiene de un color negro intenso, un flequillo que sombrea ligeramente su frente y roza sus cejas curvadas y finas, y lo que más resalta son sus ojos rasgados.
_ Vamos Yun Sun no digas eso, que voy a terminar pensando que soy una de esas chicas que aparecen en las portadas de las revistas, con una belleza exuberante_ le dije con poquedad y haciendo notar mi sarcasmo.
_ La del cuerpo exuberante soy yo_ aceptó ella y dirigió la mirada a Georg _ ¿Verdad Georgy?
Mi hermano se quedó tonto, lo pude notar porque no pudo responder al momento.
_Claro, Yun Sun siempre a sido una belleza_ admitió él.
Claro que mi amiga era hermosa, mejor dicho linda, como una muñequita, con esa lindeza que tanto entusiasma a los chicos, incluyendo a mi hermano.
_Yun Sun siempre a tenido rendido a cuanto chico se le cruzó por el camino ¿No?_ dije
_Todos no _negó ella_ hay uno quien no cae rendido fácilmente_ añadió.
_ Dije que lo nuestro no iba funcionar Yun Sun_ respondió Georg haciéndose el importante.
_ Eso lo dije yo primero_ repuso ella riendo, algo que nunca dejaba de hacer.
_ No entiendo nada, o no se dejan explicar, ustedes dos…
_ ja ja ja_ carcajeó ella _Entre tu hermano y yo sólo hay amistad, lo demás corre a cuenta de la imaginación de Georg, porque yo nunca le di alas.
_ Bien, bien aquí las señoritas me toman como chiste_ bufó Georg.
_ Comenzaba a asustarme _manifesté a ambos _No imagino a mi hermano como novio de mi mejor amiga.
_ No te preocupes, las posibilidades son nulas.
_ Porque Gustav anda tras sus huesitos…_ añadió Georg mirando a Yun Sun con gracia.
_ ¿Gustav?, pensé que era Tom.
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