_Voy por el café_ dijo Tom, alejándose tras aquel pasillo, y dejándome a solas con Bill, que se había aparecido de repente.
_ ¿Me explicas lo de perder?_ le pedí.
_ Carreras…Karts, ¿Te suena algo?_ me insinuó.
_ Aha_ caí en la cuenta _Me suena muy divertido, y te advierto que no me gusta perder.
_ A mí tampoco, por cierto no sabía que te gustaban los Karts
_Bueno eso lo sabrás en la pista
_ ¿Es un reto?
_Tómalo como quieras _Le asenté y soltó una risita de suficiencia.
_Siempre a la defensiva…
Los karts no me habían llamado la atención cuando veía a mi hermano y a los demás participar en circuitos, lo mío eran las muñecas. Fue en Francia que nació esa afición por los Karts, en clases había un chico que era experto en esta disciplina, además de ello había participado en carreras de autos y competencias, llevando consigo varios trofeos, y no pasó mucho hasta que lo conocí más y compartimos muchos momentos juntos, como el gusto por los karts.
_ ¿Estas?_ preguntó Bill, sacándome de mi nube de recuerdos, que habían venido a traición.
_ Lo siento, ¿Decías?
_Nada, nada es sólo que pareciera que tú estás aquí y tu mente fuera de este planeta.
_ ja ja ja, es sólo que imagino la cara que pondrás cuando te gane.
_ O vaya señorita presumida, eso lo veremos _rió él.
Tom apareció con el café, y no tardé mucho en terminar, porque las ganas de competir se apoderaban de mí, y más aún ver la cara de los demás cuando me vieran sobre la pista.
_ ¿Gustav no viene? _ pregunté, porque no lo había visto aún.
_Dijo que estaría esperándonos en la pista, al parecer está cerca._respondió Tom.
_Genial, ¿vamos?
Al salir del estudio, Tom abrió las puertas de su Cadillac, y tomé el lugar del copiloto, veía por el retrovisor a Bill, y no pude evitar sonreírle y él hizo lo mismo.
Tom retaba a Georg que sería el último en llegar, y Georg ponía mala cara.
_Georg acepta que siempre llegas después de mí_ le dijo.
_Quizás hoy sea diferente, la suerte de los perdedores suele cambiar.
_Vamos Hobbit, estás hablando con el experto, dudo que eso pase.
Bill ni yo, dijimos palabra alguna durante el trayecto, era claro que ambos estábamos ensimismados en nuestro reto.
Al llegar nos dimos con la sorpresa que Gustav no estaba solo, estaba acompañado, nada más y nada menos que por una chica, a primera vista, una pelirroja muy guapa.
_Nessie, ¿Cómo estás? _ Me preguntó Gustav.
_Bien, bien me alegra verte Gustav _le comenté, muy contenta, estaba tan lindo como antes, con una sonrisa extendida en el rostro _ ¡Verdad que estás comestible hombre!_ exclamé abrazándolo.
_Exageras, estoy como siempre, ja ja ja
_ ¿Y la señorita es?
Todos estábamos esperando saber quién era ella, Tom le echaba una mirada disimuladamente, era evidente que llamaba su atención, todo entra por los ojos.
_Oh ella es Tahina.
Tanto Bill, Tom como mi hermano quedaron encantados con la beldad de aquella chica, y yo no podía negar que lo era, mientras que en mi fuero interno lamentaba por Yun Sun, si la viera estaría con la rabieta.
_ ¿Tu novia? _ me animé a preguntar.
_ Desde algunos días ¿verdad cariño?_ contestó ella, poniéndose en plan afectuoso con Gustav.
_Oh felicidades por los dos, ¿Yun Sun lo sabe?
_ ¡Ejem! _Tom se aclaró la voz y me tomó por la cintura _Creo que es hora de ir a la pista ¿Nessie me acompañas? _dijo advirtiéndome con la mirada.
_Si, quiero un kart para mí.
_Estás loca nena_ me susurró Tom mientras avanzábamos hacia los equipos de protección.
Al estar a una distancia considerable, me despojé de las manos de Tom y crucé los brazos con disgusto.
_ ¿Tom por qué lo hiciste?
_Yun Sun no tiene por qué saber nada
_ ¿Así?, Tom sabes que ella lo quiere
_ ¡ja!_ bufó _Yun Sun sólo le hacía largas a Gustav, no lo tomaba en serio, y lo sabes bien.
_Grrr _tienes razón_ dije con enojo_ pero Yun Sun es mi amiga y le va doler mucho saber que Gustav está con aquella pelirroja.
_Muy guapa por cierto _comentó y lo miré mal _Vamos de seguro no lo tomará mal, al fin y al cabo ¿era uno mas no?
_Lamentablemente no.
_ ¿Qué dices?
_Sabes, es mejor que dejemos las cosas tal y cómo están, no lo culpo.
_Ellos ya están grandecitos para saber lo que hacen _dijo tomándome de nuevo por la cintura y levantando ligeramente mi barbilla _ ¿Me ayudas con la cuellera?
_Esta bien_ acepté, más calmada.
_Estabas bromeando cuando dijiste que querías un kart ¿verdad?_inquirió él.
_ ¿Insinúas que soy una novata?
_No lo tomes a mal, es sólo que no te vi montada sobre uno
_Entonces me verás
_Será mejor que antes te instruya un poco
_Gracias pero no será necesario, no seré una “experta”_ remarqué con los dedos aquella palabra _pero voy en algo.
_Eres necia al no querer aceptar.
_Te preocupas mucho, quizás te lleves una sorpresa.
_Espero que sea buena.
_Lo será
Al momento vinieron los demás a coger los implementos de protección, la novia de Gustav estaría como espectadora desde el otro lado de la pista.
Tom cogió dos cuelleras, tomé una para ayudarle, con un poco de dificultad logré acomodar sus rastas, y él hizo lo mismo conmigo, no dejaba de darme instrucciones, yo ponía los ojos en blanco al escucharlo.
_Tom, voy a estar bien, lo prometo, competiré con ustedes.
_ ¡No!, eso no, señorita _objetó Georg, que estaba cerca de nosotros. _de ninguna manera, estás loca si piensas montarte sobre uno de esos Karts.
No hay comentarios:
Publicar un comentario