jueves, 30 de julio de 2009

Capítulo_12_


—Tu hermano y los chicos, son uno de los invitados principales.

— ¿Así? —No me extrañaba que lo fueran, pero si el motivo.

—Por lo que comentó Georg, es una revista que organiza todo esto, por sus no sé cuántos años, ¡blah!, para lo que importa, al fin y al cabo es una fiesta ¿no?

—Algo sabía, pero no pensé que fuera en estas fechas

—Es hoy preciosa.

—No me convence mucho la idea.

—Dijiste que irías —me recordó.

—Verdad —Señorita Yun Sun terminaría convenciéndome tarde o temprano, así que no tenía que hacerle largas a este asunto — ¿Irás también?

—Tengo una buena razón para ir, bueno aparte de que estoy también invitada.

—Olvidé que tu padre es un hombre influyente —Accionista mayoritario de uno de los restaurants chinos, más famosos y prestigiosos en Alemania, además de ello, Yun Sun era hija única —Quisiera saber el otro motivo.

—Recuperar lo que es mío.

—Vamos, Gustav nunca ha sido tuyo —y no porque el destino se empeñara en que fuera así, sino por el capricho de señorita rompecorazones —Precisamente.

—Gracias por recordármelo —respondió enfadada.

—Es un mero capricho lo tuyo por Gustav —Quería fastidiarla

— ¿A que sí?

—Capricho o no, no pienso darle el gusto a la pelirroja.

—Deberías acostumbrarte a llamarla por su nombre.

— ¿Zorra?

—No, su nombre es Tahina.

—Bien, Bien, el nombre le sienta bien, a la muy resbalosa. —Reí a carcajada limpia, Yun Sun es tan graciosa cuando se pone en ese plan de fiera.

—Creo que será divertido verte limpiando el piso, con el cabello de aquella chica “pelirroja”.

—Hablas como si fuera una energúmena —la vi pensativa —Quizás sea una buena idea, pero basta con que Gustav me vea.

— ¿Así?

—Si bonita, y más vale que te pongas guapa, porque de seguro que habrán chicos muy guapos, que te hagan olvidar al dichoso novio francés.

“Dichoso novio francés”, fue aquel detalle que faltó para levantarme decidida y buscar la falda para aquella blusa algo escotada, no tenía porque estar lloriqueando por alguien, de quien también estaba decidida a olvidar.

—Entonces, nos vemos en unas horas —respondí.

—Hasta luego cariño —se despidió Yun Sun. —Esta noche, será inolvidable.

—Seguro.

Georg aporreó la puerta, terminé con los últimos detalles en mi rostro y salí inmediatamente, vi que aún faltaban dos horas para las nueve de la noche,

Al abrir me miró de pies a cabeza.

— ¿No te parece un tanto exagerado?

—El exagerado eres tú —le repliqué.

—Me gustaría saber de dónde sacaste esa falda —dirigió una mirada rápida a mi vestuario. —es muy corta.

—Lo tenía guardado desde hace mucho tiempo, Yun Sun me animó a sacarlo del armario.

—Bueno si lo tenías desde hace mucho, deduzco que fue desde los once años.

—Bien, si sigues cuestionando cuán corta está mi falda, o cuán escotada está mi blusa, voy a terminar dando un paso atrás, y te tendrás que ingeniar para dar explicaciones a Yun Sun de mi ausencia.

— ¿Molesta? —Preguntó con ironía —Vamos, no niego que estés guapa, mejor vamos y ahórrame las explicaciones a Yun Sun, debe estar esperando.

—Mejor.

Antes de salir, mi madre dio el visto bueno a mi vestido, y me dijo que entendiera a Georg, también le indicó que cuidara de mí, aunque la recomendación estaba de más, Georg era como mi sombra.

— ¿Qué se debe tomar en una fiesta? —Preguntó mi madre.

— ¿Piña colada? —Adiviné.

—No —Dijo tajante.

—Vaya, entonces agua.

—Precauciones.

—No lo iba adivinar nunca —Le confesé y reímos un buen rato.

Yun Sun se tomó el mérito por los resultados al verme, ella siempre había sido una chica guapa y sexy a la hora de vestir, y presumir de su belleza, pero creo que esta vez, íbamos por igual, definitivamente.

Al llegar, percibí un gran número de gente, la presencia de cámaras y medios, en aquel prestigioso hotel, el ambiente principal era un lujoso salón de baile, por lo que la fiesta daba buenas expectativas. Tropecé muchas veces con chicas que se asomaban a mi hermano, por las que a veces me costaba estar a su lado.

—Hay una zona reservada para el grupo —nos invitó alguien amablemente.

Fuimos escoltados por unos guardaespaldas, Yun Sun tiró de mí para que no me despegara de ella, como era de esperarse Tom, Gustav y Bill estaban igual de escoltados, tanto guardaespaldas como gente del staff, no tardamos mucho en unirnos a ellos.

—Hola Nessie —Me saludó Bill, pasando ligeramente sus manos por el contorno de mi cintura. —Luces bien.

— ¿Verdad que le dí en el golpe cariño?

—No lo dudo.

—Tu también.

Yun Sun se asomó a nosotros y emprendió una larga charla con Bill, tal parecía que ellos siempre tenían mucho de que hablar, había una buena química, de algún modo envidiaba la manera con la que ellos platicaban.

— ¿Aburrida? —preguntó Tom, acercándose a mí, el sonido de la música hacía poco audible su voz.

—Bill me acaba de arrebatar a mi amiga, creo que eso es.

— Sólo es cuestión de que Gustav venga para lanzar el anzuelo.

—Me parece una buena idea, pero creo que está acompañado por una pelirroja.

—Vamos linda, diviértete. —me examinó con una sonrisa, enmarcada en el rostro. —Uno tiene que ser ciego para no darse cuenta, que estás hecha una preciosidad.

—Gracias —le susurré ruborizada.

—Tom flirteando con la hermana de Georg. —insinuó Dave, manager del grupo, en son de broma, tendiéndome una copa. — ¿Cómo estás Vanessa?

—Le parto la cara, al que pretenda pasarse de listo con mi hermana. —Advirtió Georg, uniéndose a nosotros.

A Tom se le fue la risita del rostro, por una expresión de asombro.

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