Dos respuestas, piensa piensa… ¡una idea!
— ¿Maldito lugar? —Pregunté de nuevo — ¿Lo ves?, tú mismo lo llamas maldito, no deberías frecuentarlo.
—No respondiste, pero yo lo voy averiguar, no entiendo por qué lo haces.
— ¿Yooo?
—Sí, tú, no lo entiendo.
—Y yo tanto que te quiero y deseo que mi amigo de siempre, Tom se deje de devaneos con cuanta chica se le atraviesa en el camino, y también hablo como fan, quiero que mi guitarrista se enamore de una buena chica.
—Mis fans…—murmuró — ¿Y cómo tendría que ser la chica ideal para mí?
El semáforo cambió de color y Tom volvió a poner en marcha el auto.
—Bueno…, pues algo así como Yun Sun digo yo.
—Muy bien, por mí puedes confiarte a tu amiga a otro, porque está desequilibrada.
—Creo que es por ti —Tom empezó a reír y lo miré furiosa.
—Sabes eres muy ingenua al creerle, Yun Sun sólo trata de llamar la atención de Gustav, y si de verdad quieres ayudarla consíguele un robot con las mismas características de Gustav. —Sonrió —que le hace falta uno y ¡urgente!
—Bah Yun Sun no necesita un robot, tiene a miles de chicos que andan tras ella.
—Si quieres puedes decir millones.
—Es verdad y menos problemáticos que tú y Gustav.
—Basta, basta, dejémoslo ahí y déjame en paz.
—Descuida te voy a dejar.
—Eso espero, mira hemos llegado a tu casa, anda baja y hasta otro día.
Bajé muy satisfecha de mi trabajo, y Tom se fue, pero me dejó con una pequeña duda, ¿Yun Sun llamando la atención de Gustav?, ¡por qué no se me había ocurrido antes!, ¡tonta!, pero no podía ser, ella me había asegurado que estaba “enamorada de Tom”.
De cualquier manera me había arriesgado a desbaratarle los planes a Tom con el único motivo de juntarlo con mi amiga, porque estaba triste de verla sufrir por Gustav, quien no parecía importarle y eso aumentaba mi rabia, así qué mejor, que un candidato disponible como Tom, porque mi hermano ni en broma y ¿Bill?, el no, así que el plan seguía en marcha.
TOM
Vanessa se estaba interponiendo en mi camino últimamente, ¿que bicho le había picado?, imaginé inmediatamente que debió ser la súper bicho de Yun Sun, que como buena actriz había convencido a su amiga que estaba enamorada de mí, sólo Vanessa era capaz de creer semejante mentira, ¡el colmo!.
Y yo que estaba en el afán de quitar de mi cabeza aquella fatídica noche, y ahora con la súper actuación de Vanessa en aquel club, estaba terminando por creer que de verdad me gustaba, Nessie me gustaba, y lamentaba mucho que fuera hermana de Georg, mi amigo.
Un día después intenté retarme a mí mismo que a Tom Kaulitz nadie lo había conquistado, y que no estaba confundido por ninguna chica, así que fui más decidido que nunca a distraerme sólo, advertí a Bill que estaría bien, pero el muy soquete insistió en saber dónde, así que muy a mi pesar le escribí la dirección exacta, y se quedó tranquilo.
— ¿Por qué no puedo acompañarte? —me preguntó él, antes de salir.
—Porque Dave me presentó a una chica muy guapa, y será genial conocerla porque no está nada mal, y tu sabes que en asunto de dos no caben tres.
—Lo que imaginaba, y ya lárgate…
Cerré la puerta con un golpe seco.
En el salón de aquel hotel, encontré a aquella preciosidad, noté su interés al verme, sabía que le gustaba.
Nos apartamos en una mesita privada, como solía hacerlo siempre que invitaba a una chica.
No me gustaba del todo pero era un encanto, y me sentía cómodo, cuando de pronto vi a una chica montada en unos tacones altos y enfundada en un vestido muy corto, demasiado corto, luciendo unos bustos retadores con un estilo era exuberante, y yo la conocía, ¡Vanessa!
— ¡Hola amorcito! ¿Quién es esa preciosidad?
— ¡Vanessa! —gruñí, y vi como se sentaba en mi mesa.
—No me voy, si estás tú también puedo estar yo —me indicó — ¿También vas a engañarla como lo hiciste conmigo?
— ¡Cállate!
— ¿Y por qué he de hacerlo? —Me retó —Vamos Tom finge falso interés, como lo haces siempre.
Vanessa me estaba pisoteando a su antojo con mentiras, y esto me estaba sacando de mis casillas por lo que la agarré y tiré de ella.
—Lo siento mucho Ann, esta chica, exceptuando que es una mentirosa, es la hermanita de Georg, y todo este “teatro” es por venganza.
—No necesito ninguna explicación, todas sobran, anda acompaña a la hermanita de Georg…
— ¡No soy la hermanita de Georg! —se quejó Vanessa.
—Peor si es otra cosa —rezongó Ann.
—Por favor Ann tienes que creerme esta loca es la hermana menor de Georg, y últimamente me hace la vida a cuadritos.
— ¡Como tu la hiciste a mí! —Se interpuso Nessie —Vamos, dile a tu amiga que tú y yo somos novios.
— Tú y yo no somos más que amigos.
—Los dejo, por mí pueden discutir hasta el día siguiente, la gente nos está mirando y yo ya me voy —avisó Ann, agarrando su bolso —Buenas noches a los dos.
Cogí a Vanessa y abandonamos el local, la ira me saltaba por los ojos, porque percibía cómo Vanessa reía satisfecha.
— ¿Has traído tu Cadillac?
— Qué importa…
—No te enfades yo…
— No me digas que lo has hecho por Yun Sun, ¡porque te estrangulo!
— Oye es un bonito lugar, podemos sentarnos un rato.
—Lo siento mucho pero ya estamos en la salida, y te dejaré en la puerta de tu casa. —Ella dio un respingo y de retuvo.
—Le dije a Georg que me quedaría en casa de Yun Sun.
— Bueno entonces iremos a casa de Yun Sun.
— ¿Sigues enfadado?
—Tan enfadado que ahora mismo vamos a poner las cosas en su lugar, y Yun Sun me va escuchar.
— ¿Qué piensas hacer? —inquirió asustada.
—Ya lo veras, bueno sube al auto —le dije abriendo la puerta de mi auto.
— ¿Delante o en el asiento de atrás?
— ¡En el portaequipajes!
—Chico, vaya que mal genio.
No hay comentarios:
Publicar un comentario