Durante el camino agradecí que Nessie no dijera ni una sola palabra, hasta que llegamos a la puerta de la casa de Yun Sun, tenía un problema que arreglar y ¡ya!
— Baja, ya hemos llegado —le indiqué,
—No imagino la cara que pondrá Yun Sun cuando nos vea llegar, porque no sabe nada.
—Supuse que era idea tuya —comenté —Anda vamos —ella suspiró y bajó del auto, yo fui detrás.
Cuando Yun Sun abrió la puerta los ojos se le pusieron como platos, aunque ella los tenía chinos.
— ¡Tom!
—No te asustes que hoy no pienso cometer ningún disparate, sólo vengo a poner las cosas en su lugar —le dije, y entré en el interior de su casa sin tan siquiera pedir permiso, jalé de la mano a Vanessa.
—Tom está enfadado —le previno Nessie, poniendo mala cara.
Instantes después Yun Sun, cerró la puerta y se unió a nosotros, noté por su expresión que estaba impresionada.
—Son las diez de la noche ¿Qué hacen ustedes dos?
—Ya lo entenderás. —Dije —Primero, Yun Sun me vas a decir mirándome a los ojos si de verdad estás enamorada de mí.
— ¿Qué?
—Lo siento sólo intentaba despejar tu camino. —se defendió Nessie, dirigiéndose a Yun Sun.
—Causándome problemas —añadí y le conté a Yun Sun con lujo de detalles lo que Vanessa me había hecho en estas dos últimas oportunidades.
—Aun no entiendo nada.
—Solo respóndeme Yun Sun, ¿Estás enamorada de mí?
—Yo, yo…—farfulló —Yo no estoy enamorada de Tom.
—Vamos que hace unos días me dijiste que lo estabas —replicó Nessie.
— ¿Lo ves?
—Solo era una pequeña mentira —justificó Yun Sun —Lo siento, no quise causar tantos problemas.
—Eso lo hablaremos tú y yo después —miró Nessie a Yun Sun —y vamos cambia esa cara que aquí Tom está tranquilo ¿Verdad? —me dio un golpe disimuladamente.
—Si, si…si —afirmé contra mi voluntad —Me voy, buenas noches.
—O no espera necesito hablar contigo —me pidió Nessie tomándome del brazo. —Yun Sun ¿podrías dejarme a solas con Tom?, ah por cierto le dije a Georg que hoy me quedaría contigo.
—Bien, no hay problema, me voy a descansar, me alcanzas después. —le indicó a Nessie, mirándonos a ambos con desconfianza, y desapareció rumbo a las escaleras chillando — ¡Tom lo siento!
— ¡No hay problema! —le respondí.
—Tom, yo también lo siento —me miró Nessie sonrojada —Si quieres desquitarte conmigo hazlo ahora, dime que soy una estropea planes y todo lo que quieras, vamos que te doy todo el derecho a hacerlo. —cerró los ojos.
Miré como oprimía los ojos con fuerza esperando que dijera algo, pero no tenía nada que decir, a pesar de todo no era el hecho de que me estropeara los planes, sino el hecho de que me gustaba mucho.
Levanté mi mano para acariciar su rostro, y ella fue entreabriendo poco a poco los ojos.
— ¿No me dices nada?
—No.
—Vamos que es tu oportunidad. —me animó.
Me acerqué más a ella, sentí su respiración mezclarse con la mía, y el deseo de querer besarla ganaba terreno, porque sus labios estaban muy cerca, y ella no se movía, me contemplaba quieta como si también esperara lo mismo.
NESSIE
Sentí como sus manos enmarcaban mi rostro con ternura, y me apegaban más a él, sintiendo su respiración más cerca a la mía, pensé por un momento que me besaría, y que no lo podía evitar, algo me incitaba a querer hacerlo, algo que desconocía por completo, pero me besó la frente.
—Buenas noches. —dijo finalmente y se alejó a la puerta.
¿Qué fue eso?, me pregunté sacudiendo la cabeza, estaba a punto de besar a Tom, lo iba hacer y no entendía por qué.
Apagué las luces del saloncito de estar y subí a la habitación de Yun Sun.
Entré y vi que ella estaba aún despierta esperándome, pero no le dije nada.
Como en los viejos tiempos ese día me iba a quedar a dormir en su casa, era la excusa que había puesto antes de salir de la mía, se suponía que esa noche charlaríamos hasta las altas horas de la madrugada.
Me metí en el cuartito de baño para desvestirme y cambiarme de ropa, al salir agarré un colgador del armario e introduje el vestido que me había prestado Yun Sun con anterioridad, y me dirigí a una de las camas que había.
— ¿Vas a regañarme? —me preguntó ella.
— ¿Por qué no me lo dijiste? —Inquirí.
—Lo siento Nessie pero la idea surgió de repente —me explicó Yun Sun —aquella noche cogí el móvil y marqué a Tom para decir que estaba enamorada de él, y pensé que el ayudaría, pero veo que no fue así, porque no abrió el pico y recurrí a ti.
—Pudiste haberme dicho que era mentira, si captar la atención de Gustav era lo que querías. —Comenté — ¿Somos amigas al fin y al cabo no?
—Oh si lo sé —suspiró Yun Sun sonrojada —lo siento, de verdad, no palmé las consecuencias de mi mentira.
— ¡Vamos Yun Sun olvídate de Gustav de una maldita vez!
—Lo haré, lo haré, tranquila... —me aseguró.
Inmediatamente me giré para ver a Yun Sun que reposaba en la cama paralela a la mía.
—Sabes, quiero verte contenta de nuevo —le confesé.
Y ella se arrojó a mi cama para abrazarme y llenarme de besos.
— ¡Sabia que me perdonarías!
—Bien, bien, basta de apretones que el afectado fue Tom —reí.
—Sabes, de alguna u otra manera creo que le afectó y mucho —levanté las cejas —Tu lo vas a volver loco.
—Seremos dos entonces.
—Yo lo digo porque aquella…
— ¿Aquella qué?
—Nada, nada, duerme y mañana hablamos.
— ¡Yun Sun!
—Sueña con los angelitos…
Apagó la luz de la lamparilla.
No hay comentarios:
Publicar un comentario